De algunas costumbres navideñas

MELISSA

Melissa es una escritora y guionista mexicana que colabora en el Writers Room, además de que es aficionada al cine, la televisión y lo último en distracciones.

 

A pesar de la globalización el significado de Navidad, prospero año y felicidad se vive de distintas formas alrededor del mundo. Y es que en México pensamos en el mes de diciembre y nos emocionamos con la idea de que se acerca el maratón Guadalupe Reyes, pretexto para ausentarnos del trabajo sin que el jefe se esponje o de embriagarnos a diario sin levantar sospechas de un caso de alcoholismo. También en estas fechas, consideramos que nos vamos a atascar de Rosca de Reyes, de tamales, de ponche con piquete, o inclusive hay a quien le gusta la idea del champurrado. ¿Pero qué hay de aquella oportunidad de ser raros y seguir tradiciones que van mucho más allá de esperar a que un anciano desconocido irrumpa en nuestro hogar mientras dormimos, para dejarnos regalos?
Aquí les tengo algunas otros ejemplos de cómo la Navidad se concibe en el mundo:
La Noche de Krampus también conocida como Krampusnacht gira en torno a Krampus, la antítesis de Santa Claus. Este curioso y diabólico personaje aparece en Austria y en algunos otros países europeos el 5 de diciembre y su función es castigar a los niños que se portaron mal en el año. No sé bien qué tan educativo o efectivo resulte este evento pero es popular el que cientos de adultos disfrazados de brujas y demonios participen en el festival con la intención de darle una buena lección a los niños que han sido un dolor de cabeza.
Si crees que eso es extraño, a mí me salta más lo siguiente: en algunas regiones de España, Portugal e Italia, es común colocar en el nacimiento navideño, un ornamento conocido como el “cagón”. Este muñequito con calzones abajo, suele acompañar el nacimiento del niño Jesús con el fin de brindarle un poco más de humor al asunto. Se le ha visto por décadas, decorando los nacimientos más tradicionales al grado de que su concepto se ha distorsionado y se venden las versiones de “cagones” políticos o de celebridades. Les paso el dato por si quieren considerarlo en el de este año.
Otro con un poco más de función es: El Caga tió, tradición de Cataluña. Se trata de un tronco de árbol con una cara feliz al cual hay que pegarle con un palo para que arroje dulces y una cebolla. No es una piñata como tal pero recibe un maltrato parecido e inclusive se le canta una canción, para que se deje de cosas y suelte los dulces. Va más o menos así: caga tió, caga torró, avellanes y mató, si no cagues bé, et daré un cop de bastó, caga tió.
En pocas palabras, la canción dice “haz tu trabajo sucio o te doy con un palo”.
Por más extraño que parezca, existe una tradición alemana que consiste en encontrar una esfera en forma de pepinillo. El niño que encuentre este ornamento escondido en el árbol, recibe un regalo navideño de más.
La curiosidad de saber cuándo es que una mujer soltera finalmente va a encontrar a su príncipe azul, también se resuelve en Navidad y es en República Checa. Aquí las solteras suelen lanzar un zapato sobre su hombro hacia la puerta. Si el pico del zapato señala a la puerta significa que se casará ese mismo año, pero si el que señala es el tacón, no habrá un galán en puerta. Vaya forma de terminar el año con el pie izquierdo.
Otra tradición un poco más dulce es la chocolada en Perú. Ellos se toman muy en serio la idea de que Navidad es un tiempo de dar y hacen algo parecido a Halloween o a pedir la calaverita sólo que en este caso los peruanos abren sus puertas para ofrecer chocolate caliente y algunos otros alimentos deliciosos a aquellos niños que se acercan.
Y así, entre los “Asaltos” de Puerto Rico (una variación de nuestras “Posadas”) y la novena de aguinaldos en Colombia y Venezuela, nos queda claro que diciembre es un momento único para celebrar en familia y disfrutar de las cosas buenas y raras de la vida.
¡Felices fiestas, lectores! Gracias por un año más de lecturas ociosas y de su atención.